Preguntas Frecuentes sobre Canelones

Preguntas Frecuentes sobre Canelones

Los canelones son ese delicioso plato que cuando nuestra madre o abuela nos lo preparaba, nos hacía muy feliz, pero ponernos a hacerlo en primera persona… lo confesamos: nos cuesta. Es un plato que tiene sus trucos, y por eso hoy venimos a contártelos, para que dar con los canelones perfectos sea más fácil de lo que crees. ¡Di adiós a tus dudas!

 ¿Cuál es la diferencia entre los canelones y la lasaña?

Empecemos por la pregunta del millón: ¿cuál es la diferencia? La verdad es que son platos hermanos, porque tanto las lasañas como los canelones llevan los mismos ingredientes de base –placas de pasta, bechamel y queso gratinado por encima–, y admiten todos los rellenos que podamos imaginar. La principal diferencia es la manera de montar el plato: con la lasaña, intercalaremos placas de pasta, de relleno y de bechamel, mientras que con los canelones haremos tubitos de pasta con el relleno en su interior, y los cubriremos con la bechamel y el queso para gratinar. Pero más allá de la forma, ambos platos son muy parecidos y superversátiles, puedes ponerles rellenos clásicos de carne o atún, o algunos más innovadores, como setas y trufa. 

Si ya te has decidido a preparar tus canelones, no te olvides de poner en práctica estos truquitos: elijas el relleno que elijas, mide bien y no pongas demasiado en cada placa para poder cerrar el canelón. Coloca el relleno en el centro de la placa de pasta ya lista para hacer el montaje; crea con el relleno una línea gruesa central, y cúbrela con ambos lados para conseguir el cierre en el centro. También debes intentar que el relleno quede cremoso, pero no líquido, o la tarea de montar los canelones se te complicará. ¿No sabes con qué rellenarlos? Aquí te dejamos algunas ideas sobre diferentes tipos de canelones. 
 
Pon el cierre hacia abajo cuando lo coloques en la bandeja o fuente de horno y, si quieres que queden perfectos, colócalos sobre una cama de bechamel, tomate frito o incluso puedes formar una salsa triturando muy bien parte del relleno –siempre que tengas suficiente, ¡claro!–. Después cubre con bechamel y con tu queso rallado favorito para gratinar. ¡Ya están listos para el horno! 

¿Se pueden congelar los canelones?

Y aquí está la clave de todo, porque ya que nos ponemos a hacer canelones, hacemos en grandes cantidades, pero… ¿Se pueden congelar? Y si es posible… ¿cómo lo hago para que queden como el primer día? ¡Tenemos el truco definitivo para hacerlo!  

Cuando cocines canelones, haz muchos, pero hornea solo lo que vayas a consumir en ese momento, y prepárate para congelar el resto. Puedes hacerlo de dos maneras: 

- Congela los canelones en una bandeja, colocados todos alineados y sin terminar, es decir, solo con el relleno. Cuando quieras hacerlos, tendrás que cocinar la bechamel y montarlos en la fuente que quieras. Es una buena manera de poder hacer canelones para 2 o para 8: es simplemente cuestión de colocar en la bandeja de horno los que vayas a necesitar y cocinar bechamel para la cantidad de comensales de ese momento. 

- Congélalos listos para consumir en raciones individuales. Es nuestra opción favorita, porque una vez congelados no tendrás que hacer nada más, únicamente necesitarán ser horneados. Utiliza un envase apto para horno y envásalo en porciones individuales. Cuando quieras consumirlos, solo tendrás que introducir los canelones en el horno e ir poniendo la mesa. ¡Tendrás todo el trabajo hecho! Y el resultado será el de unos canelones recién cocinados, con toda la cremosidad de su bechamel y su queso gratinado crujiente coronándolos. ¡Así es justo como los hacemos en La Cocinera! Nos tomamos todo el tiempo para prepararlos y que tú solo te preocupes de disfrutarlos. Cocinamos el relleno a fuego lento mientras preparamos la pasta al huevo y la bechamel, prestando especial atención a su consistencia para que la pasta no se derrumbe y puedas darle ese toque gratinado tan apetitoso al final. ¿Los has probado ya? 

Los canelones perfectos: ¿cuánto tiempo de cocción necesitan?

Porque el horneado es clave para que los canelones nos queden perfectos, debemos hablar del tiempo que los tenemos en el horno y de la temperatura ideal. Buscamos un resultado jugoso por dentro, pero con la superficie gratinada y crujiente. 

Para empezar, precalienta el horno a 220ºC con calor arriba y abajo en el momento en el que estés montando los canelones. Así, cuando los introduzcas en el horno (unos 15 minutos más tarde), la temperatura sea la ideal. Colócalos en el horno, ubicando la bandeja en la parte central, y deja cocer los canelones congelados durante 35 minutos.  

Pasado este tiempo, es momento del gratinado. Sube la bandeja a la parte superior, activa el modo gratinado de tu horno y mantenla durante 3-5 minutos, hasta que se dore. 

Esperamos que estos consejos hayan resuelto todas tus dudas y te animen a hacer deliciosas recetas de  canelones con diferentes rellenos, pero si te apetecen unos canelones hecho como en casa en pocos minutos, aptos para cocinar en horno y en microondas y sin pasar mucho tiempo en la cocina, ¡prueba nuestra gama! ¿Cuál eliges?